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Los Partidos

¿Qué estoy pensando? Estoy leyendo los periódicos, leyendo Facebook, el WhatsApp y pienso. También leí la Biblia. En mi devocional y preparando el mensaje del próximo domingo. Y pienso. Y decidí escribir aquí en respuesta a la pregunta de esta red. Por Dioscidencia leí Juan 17 en mi tiempo a solas y escribiendo la prédica dominical.

Esta bella patria que Dios nos dio ha sido manchada con sangre inocente desde la época de la conquista. Los partidos (”partidos” así estamos hoy los colombianos, física y emocionalmente) desde el siglo pasado acentuaron la violencia fratricida que fue alimentada por la codicia desmedida del narcotráfico y el enriquecimiento ilícito que dieron como fruto la corrupción en todos los sectores.

Desde que conocí al Señor Jesús como mi Señor y Salvador he asistido a reuniones de oración, ayunos, vigilias, campañas, en las que en obediencia a Dios, oramos por nuestro país y sus autoridades. Predicamos que Cristo es la respuesta a tanto dolor. Por mi trabajo en las prisiones he sido testigo de cómo el Señor ha respondido a ese clamor. Hombres y mujeres que años atrás se disparaban balas de plomo y odio, hoy día se han reconciliado en torno al NOMBRE SOBRE TODO NOMBRE: JESUS DE NAZARET. Se han puesto de acuerdo para SER UNO, como Jesús oraba según Juan 17.

Sin embargo es muy doloroso ser testigo por estos días que la iglesia (que está en “libertad” física y espiritual), congregación y líderes (palabra que no gusta a muchos) incitan a la división y violencia por sus diferencias políticas y/o partidistas.

Y da tristeza. Da mucha tristeza leer y escuchar como los que decimos seguir al Hijo de Dios caemos en lo mismo que quienes le niegan o desconocen. Adjetivos vulgares, maldiciones, contra Uribe, contra Santos, contra Maduro y contra quienes se declaran simpatizantes de esos personajes. Es un derecho de todo ciudadano declararse seguidor de un partido o persona, eso está claro. Lo que cuestiono aquí es que como seguidores de Jesús nos llenemos del odio y apasionamiento que sólo lleva a crear odio y más odio. Y lo que es peor, entre “hermanos en la fe”(1 Juan 4:20).

Reitero, tú puedes y debes participar como ciudadano en los destinos de este país. Orando y votando por quienes consideres sean mejores. Pero te aseguro (y tú lo sabes) que ninguno de esos hombres o mujeres, que representan partidos o ideas, deban llevarte a tratar con bajeza, odio y vulgaridad a sus contradictores, mucho menos si comparten contigo el precioso regalo de la salvación en Cristo. En eso estaba pensando.

En el Amor de Cristo,

Pedro Morales Acosta
Pastor Piedrapintada, Ibagué.

Y vendrá la persecución.

Mateo 24: 9 Entonces los arrestarán, los perseguirán y los matarán. En todo el mundo los odiarán por ser mis seguidores.

En estos últimos meses, en mis predicaciones he estado tratando el tema de las profecías de Jesús sobre los postreros tiempos, y debo reconocer que si bien el tópico no es fácil de tratar, debido a las diversas posiciones que los cristianos tenemos respecto a asuntos escatológicos, creo que todos nos hemos visto sorprendidos por los asombrosos acontecimientos que se vienen registrando en los medios de comunicación, cada vez con mayor frecuencia.

Que una potencia mundial, reconocida por haber sido fundada sobre principios bíblicos, celebre apoteósicamente el matrimonio homosexual, aún desde la presidencia, y que los parámetros establecidos por El Creador para la familia se hayan modificado por los hombres, parece una locura.

Que a las familias se les niegue a educar a sus hijos de acuerdo con lo que enseña la Biblia y que sea ahora el estado quien diga quien y cómo se debe hacer esa tarea, es escalofriante.

Que con el aval de la ley, los gobiernos humanistas de varios países, promuevan conductas que el Dios de la Biblia considera pecado y que condenen y castiguen a quienes se les oponen, parece algo inverosímil, pero es lo que está ocurriendo contra grupos cristianos que tratan de mantenerse firmes ante las muy bien orquestadas y promocionadas campañas por movimientos que se oponen a todo lo que Dios ha establecido.

Que organizaciones violentas pro aborto y pro eutanasia, igualmente patrocinadas por intereses oscuros, detrás de los cuales está el enemigo de la vida,  hayan igualmente influenciado a la opinión pública hasta hacer ver bien lo malo y ridículo lo bueno, es algo lamentable.

Que en ciudades como Detroit se construya una estatua a Satanás y en Oklahoma se derribe un monumento que enuncia los 10 mandamientos, por considerarlo ofensivo, parece irreal.

Que en Bogotá, las autoridades cierren calles y den fastuosa recepción a la secta conocida como Dianética y Scientology, presten los escenarios, como el auditorio Virgilio Barco para realizar eventos pro Gays, pero los nieguen a los cristianos para encuentros sobre sexualidad infantil y de adolescencia, para los gestores de cambio que procuran impulsar a las familias a vivir bajo la autoridad de Dios, eso tiene un nombre: ¡Persecución!

Hermanos, Dios nos guarde en los tiempos que están por venir y nos de la sabiduría, determinación y fortaleza para vivir en estos tiempos en los cuales ser verdaderos cristianos será cada vez más difícil.

Un abrazo fraternal,

Ricardo Castillo
Pastor Presidente.