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Aprende a Escuchar

Proverbios 12:15 Los necios creen que su propio camino es el correcto, pero los sabios prestan atención a otros.

En nuestras relaciones interpersonales debemos desarrollar el hábito de escuchar. Si no aprendemos a escuchar, jamás podremos resolver nuestros conflictos. Mucha gente cree que está escuchando, cuando en realidad solo está dejando de hablar por un momento, haciendo una pausa para recargar su artillería verbal.

El versículo citado arriba puede no gustarnos porque llama necios a los que no escuchan, pero lo cierto es que no escuchar demuestra falta de humildad. Las personas sabias escuchan a otras, especialmente a aquellas que aman.

Escuchar en serio significa interesarse en lo que las demás personas piensan y sienten. Implica ponernos en los zapatos de la otra persona y tratar de ver el mundo desde su perspectiva.

Una buena manera de empezar a resolver un problema con otro ser humano sería expresándole: “Estoy tratando de entender lo que estás diciendo porque sé que es importante”

Tener problemas sin resolver con la gente no es bueno, pero nuestro mayor problema es nuestra falta de atención para escuchar lo que Dios quiere decirnos por medio de su Espíritu Santo. Él desea que conozcamos Su voluntad para que podamos cumplir el propósito para el cual nos ha creado y colocado sobre la tierra, pero ¿Cómo percibirlo si no tenemos la disposición y no nos tomamos el tiempo para escuchar Su voz?

Hoy podemos orar juntos: “Padre celestial, perdona mi orgullo y necedad porque endurecen mi corazón y me alejan de la gente, pero más aún, ayúdame a ser sabio para escuchar y aplicar tus palabras en mi vida y recibir así el fruto de la obediencia a ti. En el nombre de Jesús, Amén.”

Abrazo fraternal,

Ricardo Castillo P.
Pastor Presidente ICCC

La Oración

Es instrumento de Dios para perdonar

Job 42:10 NVI  Después de haber orado Job por sus amigos, el SEÑOR lo hizo prosperar de nuevo y le dio dos veces más de lo que antes tenía.

Una manera de cómo manifestamos perdón o perdonamos a alguien es orando por él. Es más, la oración es un instrumento muy útil para ayudarnos a hacerlo. Cuando oras por otra persona bendiciéndola aunque al principio no quieras, y en tu oración declaras que la perdonas, algo sobrenatural sucede, el poder del perdón fluye hasta tu corazón para empezar a perdonar de verdad. Es un proceso dependiendo de la herida y este será más largo o más corto, pero lo cierto es que debemos perdonar por el bien de nosotros mismos.

La cita nos anima a seguir el ejemplo de Job, que una vez oro por ellos, y creo que dentro de la oración había perdón, la bendición vino sobre él, bendición económica pero principalmente espiritual. Dice Job en Job 42:5 RV1960  ”De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.” La mayor bendición de hacer este tipo de oraciones es que se abre nuestro corazón para conocer más profundamente a Dios.

En este día quiero animarte a que si hay algún resentimiento contra alguien empiezas a elevar una oración donde declaras, aunque no sientas, que perdonas a esa persona. Piensa en ti, y lo bendecido que serás y en la bendición que serás también.

Oración: Señor Jesús perdono a _____________ por lo que me hizo y lo bendigo en el Nombre de Jesús Amén.

Franklin Kligman
Pastor ICCC Neiva