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DEFENDAMOS LA FAMILIA

Nehemías 4:13b-14 “…Puse a la gente por familias para que hiciera guardia con espadas, lanzas y arcos. Luego, mientras revisaba la situación, reuní a los nobles y a los demás del pueblo y les dije: «¡No le tengan miedo al enemigo! ¡Recuerden al Señor, quien es grande y glorioso, y luchen por sus hermanos, sus hijos, sus hijas, sus esposas y sus casas!».

Para poder cumplir con el propósito de la ICCC en éste año y edificar a nuestras familias en el diseño de Dios, es necesario estar dispuestos a tomar las armas de nuestra milicia, que aunque no son carnales, son poderosas en Dios para destruir las fortalezas (que atacan a nuestros hogares), derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento (de una sociedad impía) a la obediencia a Cristo. 2 Cor. 10:4-5

No hay duda que la familia está bajo ataque. El sistema mundano de Satanás, que sigue tratando de que el hombre se rebele contra su creador, ha venido buscando implementar un modelo de familia diversa y como parte del mismo, ha logrado que se de, en un número creciente de naciones, reconocimiento legal a uniones de personas del mismo sexo. Esto es claramente diferente y opuesto a el matrimonio instituido por Dios, entre un hombre y una mujer, en el huerto del Edén.

Sabemos que esta idea diabólica no es nueva, sin embargo, es preocupante que, apelando a la naturaleza caída del hombre, ha llegado a contaminar a muchos. Esta es una agresiva levadura de corrupción moral que está afectando a grandes masas. Debemos entender que esto no es algo que solo dañe a quienes adoptan un estilo de vida contrario a la voluntad de Dios, es algo que destruye las familias que conforman el núcleo de la sociedad y que nos arrastra a todos quienes hacemos parte de ella, a sufrir las consecuencias.

Es apenas obvio que no siempre las personas que están en los estamentos del gobierno, los que tienen la oportunidad de legislar, son gente temerosa del Dios de la Biblia. De hecho, vemos que a través de la historia, han venido legalizando no solo el tabaco, el alcohol, las drogas, el juego, la promiscuidad sexual o el aborto, sin importar el número de víctimas que estas adicciones van dejando, sino que además ridiculizan y matonean a quienes creemos en Dios y procuramos obedecer sus mandamientos.

Como cristianos no debemos avergonzarnos del evangelio, por el contrario hemos sido llamados a presentar defensa respetuosa pero firme de nuestra fe. Hemos sido retados a defender a nuestras familias y a las generaciones que vendrán como corresponde a verdaderos hijos de Dios. Para lograrlo, te invito a unirte a mí en una oración:

Padre celestial, rogamos por tu ayuda para que manifestemos amor por nuestras familias, levantando muros de valores y principios bíblicos por los cuales podamos encaminar nuestras vidas. Danos la sabiduría, la estrategia y el valor que diste a Nehemías, para que juntos hagamos la tarea. En Cristo Jesús, amén.

En el amor del Señor,

Ricardo Castillo
Pastor Presidente ICCC

¿NECESITAS V.I.A.?

Salmo 3:4 Con mi voz clamé a Jehová, y el me respondió desde su monte santo.

Cuando nos encontramos atascados en el tráfico de nuestra ciudad, - algo que suele suceder con bastante frecuencia- a menudo escucho la voz de mi esposa orando a Dios que no solo nos ayude a tener paciencia, sino que nos despeje el camino, que nos de la vía para poder avanzar y llegar bien y pronto a nuestro eventual destino. Debo reconocer que aún en asuntos aparentemente triviales, las respuestas del Señor son evidentes. Pero estos no son los únicos momentos en que necesitamos que Dios nos de la VIA para poder avanzar.

En ocasiones, nos hallamos estancados en nuestra vida espiritual, familiar o en el ministerio y requerimos con urgencia la intervención divina. Cuando esto suceda, recuerda clamar al Señor por tres áreas en las cuales todos necesitamos su ayuda:

Visión. Para tener claro el propósito particular de Dios a corto y largo plazo y para no permitir que las distracciones, las dificultades o el desánimo nos impidan lograr el cumplimiento de Sus metas para nosotros. En ellas hay plenitud de gozo.

Integridad. En una sociedad contaminada por la corrupción y la impunidad, es fácil perder ésta cualidad indispensable en un hijo de Dios. Que El nos fortalezca para avanzar sin acudir al engaño, a la violencia o a la manipulación a los demás.

Amor. El motivo para hacer la voluntad de Dios (cumplir Su visión), procurando por obtener un carácter sólido (integridad), no puede ser diferente del amor hacia el Creador y Redentor de nuestras vidas; no puede estar ajeno a Su naturaleza ni al sentir que Él tiene hacia la humanidad por la cual vino a morir en una cruz.

Es mi deseo y oración que el Señor nos de V.I.A. (Visión, Integridad y Amor) para avanzar en el cumplimiento de Su propósito para nosotros como personas, familias e iglesia. Que iniciemos un nuevo año de servicio a Él con la visión, actitud y pasión correctas. ¿Te unirías a mí en este motivo de oración?

Padre eterno, gracias por querer darnos cada día más de éstas tres cualidades que le dan significado y propósito a nuestra vida sobre la tierra. ¡Amén!.

Sirviendo con Gozo a Jesús,

Ricardo Castillo P.
Pastor Presidente