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¿NECESITAS V.I.A.?

Salmo 3:4 Con mi voz clamé a Jehová, y el me respondió desde su monte santo.

Cuando nos encontramos atascados en el tráfico de nuestra ciudad, - algo que suele suceder con bastante frecuencia- a menudo escucho la voz de mi esposa orando a Dios que no solo nos ayude a tener paciencia, sino que nos despeje el camino, que nos de la vía para poder avanzar y llegar bien y pronto a nuestro eventual destino. Debo reconocer que aún en asuntos aparentemente triviales, las respuestas del Señor son evidentes. Pero estos no son los únicos momentos en que necesitamos que Dios nos de la VIA para poder avanzar.

En ocasiones, nos hallamos estancados en nuestra vida espiritual, familiar o en el ministerio y requerimos con urgencia la intervención divina. Cuando esto suceda, recuerda clamar al Señor por tres áreas en las cuales todos necesitamos su ayuda:

Visión. Para tener claro el propósito particular de Dios a corto y largo plazo y para no permitir que las distracciones, las dificultades o el desánimo nos impidan lograr el cumplimiento de Sus metas para nosotros. En ellas hay plenitud de gozo.

Integridad. En una sociedad contaminada por la corrupción y la impunidad, es fácil perder ésta cualidad indispensable en un hijo de Dios. Que El nos fortalezca para avanzar sin acudir al engaño, a la violencia o a la manipulación a los demás.

Amor. El motivo para hacer la voluntad de Dios (cumplir Su visión), procurando por obtener un carácter sólido (integridad), no puede ser diferente del amor hacia el Creador y Redentor de nuestras vidas; no puede estar ajeno a Su naturaleza ni al sentir que Él tiene hacia la humanidad por la cual vino a morir en una cruz.

Es mi deseo y oración que el Señor nos de V.I.A. (Visión, Integridad y Amor) para avanzar en el cumplimiento de Su propósito para nosotros como personas, familias e iglesia. Que iniciemos un nuevo año de servicio a Él con la visión, actitud y pasión correctas. ¿Te unirías a mí en este motivo de oración?

Padre eterno, gracias por querer darnos cada día más de éstas tres cualidades que le dan significado y propósito a nuestra vida sobre la tierra. ¡Amén!.

Sirviendo con Gozo a Jesús,

Ricardo Castillo P.
Pastor Presidente

Un nuevo tiempo, un nuevo comienzo

La sensación de victoria debería estar en nosotros al finalizar un año. Quizás algunos puedan mirar atrás y decir: “Tarea cumplida. Hice todo lo que pude con la fe puesta en el Señor Jesús. Crecí, maduré, testifiqué, avancé, ayudé, trabajé, prosperé”.

Pero puede que tu caso no sea este, y tu año no fue tan bueno, puede parecer que no aprovechaste tanto el tiempo, que fueron demasiados los tropiezos y los desaciertos, que en cuanto a tu madurez espiritual te sientes igual o peor. Tal vez intentaste llegar al fin de año en total victoria, pero no pudiste. Algunos pretenden ingenuamente, en las últimas semanas del año, remediar o alcanzar metas desesperadamente y oran para que antes de finalizar el año esto o aquello se cumpla. Lo cierto es que esto rara vez sucede.

Sea cual fuere tu balance del año que pasó, este nuevo tiempo que comienza debe ser literalmente NUEVO, la pregunta que te tienes que hacer es esta:      ¿Será este un nuevo año para mí? No permitas que tu año sea solo la continuación de malas o viejas historias. Si bien el calendario inevitablemente cambiará, nuestro calendario interno también debe cambiar y debe ser un nuevo tiempo, un nuevo comienzo, porque aunque haya sido bueno lo que vivimos, las cosas se tienen que renovar, tenemos que ir por más, las cosas que Dios tiene para nosotros son nuevas, buenas y sorprendentes, digamos: “No al estancamiento”. Es un excelente momento de proponernos una gran meta: comenzar de nuevo con la presencia, gracia y sabiduría de Dios. “Es tiempo de buscar al Señor mientras se deje encontrar, de invocarlo, mientras esté cercano”. Isaías 55:6

Servidor en Cristo,

Ricardo Castillo P.
Pastor Presidente