Categorías

Archivo de Publicaciones

Últimos Comentarios

    CUIDADO CON LA REBELDÍA

    “…Cuando él (Moisés) cesó de hablar…abrió la tierra su boca, y los tragó a ellos, a sus casas, a todos los hombres de Coré, y a todos sus bienes. Números 16:31-32

    Este capítulo  nos revela que después de haber presenciado milagros espectaculares, de ver a los egipcios castigados con plagas y de experimentar la presencia y el favor de Dios, los israelitas siguieron quejándose y revelándose.

    El espíritu de rebeldía se manifestó a manera de queja en un levita que servía como asistente en las funciones diarias del Tabernáculo; su nombre era Coré. Éste hombre instigó una mini rebelión, reclutó a otros y confrontó a Moisés y a Aarón. Sus quejas básicamente tenían como argumento: 1) Ustedes no son mejores que otros, 2) Todos en Israel han sido escogidos por Dios y 3) No necesitamos obedecerles.

    Es increíble como Coré distorsionó los dos primeros puntos que eran verdades, para llegar a una conclusión errónea: “Yo tengo el mismo derecho que tiene Moisés para ser líder”. Su error no solo le costó el puesto sino también la vida.

    La historia de Coré nos deja algunas advertencias:

    1) No permita que el deseo de hacer lo que otros hacen le haga sentir inconforme con lo que tiene. Es delgada la línea entre los deseos y la codicia.

    2) No trate de levantar su autoestima atacando a los demás.

    3) No utilice parte de la palabra de Dios para apoyar lo que quiere, más bien permita que la Biblia moldee su carácter y sus deseos.

    4) No espere encontrar satisfacción en el poder ni en la posición, quizás Dios quiere trabajar a través de usted en la posición en que hoy se encuentra.

    5) Si no estamos contentos con lo que tenemos, podemos perderlo sin obtener nada mejor.

    Cuando vemos la historia de éste y otros rebeldes, nos preguntamos como pudieron ser tan ciegos y necios, y sin embargo repetimos los mismos patrones. Admitimos la veracidad de la Biblia, pero en ocasiones estamos desobedeciendo a Dios al hacer las cosas a nuestra manera. Al igual que los israelitas, prestamos más atención a las cosas materiales que a nuestra condición espiritual. Necesitamos meditar en lo que Dios ha hecho por nosotros, renunciar a todo deseo insano de protagonismo para nuestra propia gloria y mejor aún, disponer humildemente nuestro corazón para lo que Dios desea hacer en y por medio de nuestra vida.

    Servidor en cristo,

    Ricardo Castillo
    Pastor Presidente.

    ¿CÓMO ESTÁ SU HOMBRÍA?

    En su libro “Un hombre del reino”, Tony Evans describe que demasiados hombres en la iglesia son como adolecentes. Quieren su propio cuarto, su propio televisor. Su IPod, su Ipad, y también quieren cerrar con llave su puerta. No obstante, salen a preguntar: “¿Qué hay para cenar?”. En otras palabras, cuando se trata de vivir corporativamente, quieren comodidad, pero no quieren que los molesten con nada más. Muchos hombres conciben a la iglesia según su conveniencia: “ayúdenme, bendíganme, sírvanme, predíquenme, cántenme, oren por mí, pero no esperen que ayude para transformar a nadie más, ni que me una a ustedes para transformar el mundo”.

    “Algunos hombres ven a la iglesia como un examen de próstata: algo que les puede salvar la vida pero que es tan desagradable e invasivo que siempre quieren dejar la ida para otro día”.

    “El objetivo de la iglesia es trasmitir una cosmovisión bíblica para que los hombres empiecen a pensar y a funcionar desde una perspectiva teocéntrica en lugar de una perspectiva antropocéntrica… pero pocos hombres aprovechan plenamente lo que la iglesia tiene para ofrecer… a pesar de que su participación en la iglesia es fundamental no aceptan su rol activo… la iglesia no solo es el lugar en donde los hombres reciben la enseñanza para crecer y que deben poner en practica con su familia durante la semana, es el lugar en donde los muchachos se convierten en hombres”.

    “En la familia los padres deben educar a los hijos para que lleguen a ser adultos responsables, así mismo, en la iglesia se propicia un ambiente para que los hijos de Dios sean espiritualmente maduros y responsables”.

    “Si usted es un cristiano desconectado, está viviendo fuera de la bendición de Dios. Cuando un hombre descuida o abandona su iglesia local, restringe las bendiciones que Dios quiere darle, así como a su familia a través de él. Éste impedirá el progreso de su familia en alcanzar el destino divino para ellos”.

    “Dios diseñó a la familia para que fuera liderada, especialmente por el padre, alrededor de la mesa. La familia judía no se sentaba solo para comer; ese era el lugar para que el padre pasara un tiempo enseñando, escuchando, conociendo y dirigiendo a su familia”.

    “Varones, No descuiden la mesa. Ya sea en el desayuno, el almuerzo o la comida o en todo lo anterior, la mesa es el lugar para que se produzca una conexión y para que usted deliberada y constantemente, se relacione con aquellos a quienes ha sido destinado a cuidar y a liderar bien”.

    Hombres del Reino, inscríbanse para el próximo retiro del 5 al 7 de noviembre en San Gil, Santander.

    Fraternal abrazo,

    Ricardo Castillo
    Pastor Presidente.